Hay dos referencias al ayuno en el libro de Daniel, de donde se deriva el concepto del “Ayuno de Daniel”. El capítulo 1 describe cómo Daniel y tres de sus amigos deciden comer solo verduras y beber únicamente agua. Al final del período de 10 días, Daniel y sus amigos se veían más saludables y resultaron ser 10 veces más sabios que las demás personas que comían los manjares de la mesa real. En el capítulo 10, Daniel vuelve a ayunar, absteniéndose de “alimentos delicados” como carne, vino, etc. Y al final de 21 días, Dios le revela una de las profecías más grandes sobre los tiempos finales.
El propósito del ayuno cristiano es buscar una relación más íntima con Dios, al mismo tiempo que se libera el cuerpo físico de alimentos y bebidas antinaturales y autoindulgentes. Tu enfoque debe estar en Dios y no en las cosas carnales del mundo. El propósito del ayuno es desviar nuestra mirada de las cosas de este mundo para enfocarnos completamente en Dios. El Ayuno de Daniel es una poderosa disciplina espiritual. Al asociar el ayuno con la oración, una persona puede abrirse al Espíritu Santo de Dios. Al tener un deseo sincero de buscar a Dios, puedes acercarte a Él con un corazón contrito y arrepentido, y Él ministrará a tu vida de una manera poderosa. El asombroso poder de Dios es transformador, y sabrás que con Dios todo es posible. El libro de los Hechos registra que los creyentes ayunaban antes de tomar decisiones importantes.
Comienza el ayuno enfocándote en tu fe. Adora a Dios y ámalo siempre más que a los bienes con los que Él te ha bendecido. Debes pasar tus días en oración. Mientras ayunas, debes aumentar la frecuencia con la que oras, al menos 3 veces al día. Toma tiempo de tu rutina diaria para estar más cerca de Dios a través del estudio de Su palabra en la Biblia.
El Ayuno de Daniel: Las Guías
Las pautas básicas del Ayuno de Daniel incluyen comer:
- Frutas
- Semillas
- Verduras
- Beber solo agua
- Jugos naturales de frutas
El Ayuno de Daniel debe eliminar todas las carnes, dulces, papas fritas, pan y alimentos fritos. Con estas indicaciones, se concluye que cualquier alimento que contenga aditivos artificiales, químicos o que haya sido procesado debe evitarse por completo durante el ayuno. Las frutas y verduras son la base del Ayuno de Daniel y pueden prepararse de manera aceptable de diversas formas.